Llevas el encargo de una promoción que ha promovido otro. La disponibilidad en vivo delante de todo tu equipo, el escaparate recogiendo tus interesados y un embudo donde reservar una vivienda mueve la venta sola.
87 €/mes sobre tu CRM de inmobiliarias. Sin implantación aparte y sin permanencia.
Te llamamos y te lo enseñamos con tu promoción.
La promotora manda un Excel el lunes y el jueves ya no vale. Enseñas una vivienda que otra agencia reservó el martes, y quien queda mal delante del comprador eres tú.
La promoción se anuncia con el formulario del promotor, los interesados caen en su bandeja y a ti te llegan reenviados dos días después, cuando ya han visitado tres promociones más.
Firmado no es cobrado. La comisión se devenga según lo que la promotora va cobrando, y esa cuenta se rehace a mano cada vez que hay que sentarse a liquidar.
Se dice igual —«tengo una promoción»— y no es lo mismo. El programa de promotoras está montado sobre cobrar a plazos y avalar; el tuyo, sobre un encargo y una comisión.
| La promotora | Tú, que la comercializas | |
|---|---|---|
| Lo que cobras | El 100% de cada vivienda, a plazos, durante toda la obra | Una comisión sobre lo vendido, normalmente contra lo que la promotora cobra |
| Lo que garantizas | Cada cantidad entregada a cuenta, con aval o seguro (Ley 38/1999) | Nada de eso: el dinero del comprador no pasa por ti |
| Tu calendario | Los hitos de obra: cimentación, estructura, cubierta, entrega | El del encargo: cuándo empieza, cuándo vence y si es en exclusiva |
| Tu riesgo | Vender por debajo del ritmo que exige la financiación | Perder el encargo con la promoción a medio vender |
| De quién es la promoción | Tuya. La has promovido tú | De otro. Tuyas son las ventas |
¿Promueves tú la obra? Entonces lo tuyo es el módulo de promotoras, con cobros a plazos y avales.
Se carga tu promoción —tipologías, viviendas, precios— y se empieza a vender. Nada de esto está por llegar: entra en la demo y tócalo.
Esto lo ve tu equipo. Fuera, en el escaparate, solo sale cuántas quedan de cada tipología y desde qué precio.
Las viviendas del encargo pintadas como el edificio, con su estado: libre, reservada, con contrato, escriturada o entregada. Lo ve todo tu equipo a la vez, así que nadie enseña dos veces la misma.
La reserva bloquea la vivienda en el sitio donde la mira el resto, con su fecha de caducidad. Si vence y nadie ha seguido adelante, salta el aviso y vuelve al mercado.
La promoción tiene su página pública, con la disponibilidad en vivo y el formulario de tu agencia. Cada tipología lleva su «me interesa», así que el aviso te dice por cuál preguntaba.
Interesado, visita, reservada, contrato y escriturada. No es el embudo de la segunda mano con otros nombres: aquí entre la reserva y la firma pasan meses y hay que saber por dónde va cada uno.
Reservar mueve su oportunidad y escriturar la gana. Y si la reserva se cae, la oportunidad vuelve a abrirse en vez de darse por perdida: nadie ha dicho que no, se ha caído una vivienda.
Entra con un enlace, sin registrarse, y ve su vivienda, lo que lleva pagado y sus documentos. Es lo que te quita de encima la mitad de las llamadas de «¿cómo va lo mío?».
La promoción tiene su página pública con la disponibilidad en vivo, y el formulario que lleva dentro es el tuyo: el interesado entra en tu CRM, con su nombre, su teléfono y por qué tipología preguntaba. No hay reenvíos ni capturas de pantalla.
«¿Quedan áticos con terraza? ¿Se puede visitar un sábado?»
Que una vivienda esté reservada es un hecho —hay señal entregada—; que una oportunidad esté «en negociación» es una opinión. Aquí reservas la vivienda y la venta se mueve sola, para que las dos cuentas no se separen nunca.
Ha preguntado por la promoción
Ha ido a verla, o al piso piloto
Ha entregado la señal. La vivienda se bloquea
Contrato privado firmado con la promotora
Firmado ante notario. Aquí cobras tú
¿Y si la reserva se cae? La vivienda vuelve al mercado y la oportunidad vuelve a estar abierta, no perdida. Nadie ha dicho que no: se ha caído una vivienda, y ese comprador sigue buscando en tu promoción.
Lo decimos como está: esto se está construyendo ahora y todavía no se puede tocar. Va incluido en el módulo cuando salga, sin subirte el precio por ello.
En exclusiva o compartido, desde cuándo y hasta cuándo, con qué comisión y sobre qué viviendas. Con el aviso antes de que venza, que es cuando se renegocia y no después.
Lo devengado contra lo que la promotora ha cobrado, lo que falta por devengar y lo que toca liquidar este mes. La conversación de cada mes con la promotora, ya hecha.
Cuando la promotora también trabaja con phoneIA, la disponibilidad es la misma para las dos y ella ve qué agencia reservó cada vivienda. Se acaban el Excel del lunes y las dos reservas del martes.
Es un módulo, no otro programa: se enciende sobre phoneIA Inmobiliarias y usa tus contactos, tu equipo y tus embudos. No lleva implantación propia —esa ya la pagaste con el CRM— y lleves una promoción o cinco, se paga una vez.
Sin permanencia
Nueve cuotas en vez de doce
o en 3 pagos sin intereses con Klarna 🛒
Precios sin IVA. Hace falta el CRM de inmobiliarias debajo: desde 79 €/mes con su implantación. Si todavía no lo tienes, cuéntanoslo y lo montamos junto. Hablamos.
No: se suma. Sigues llevando tus captaciones, tus alquileres y tu cartera como hasta ahora, y la promoción va aparte porque se vende distinto. Por eso es un módulo aparte que se enciende encima del CRM, con sus propias pantallas.
Hoy cada una lleva su copia de la disponibilidad y se actualiza a mano. Conectarlas —misma disponibilidad para las dos, y ella viendo qué agencia reservó cada vivienda— es lo siguiente que vamos a construir.
Cada una con su escaparate, su equipo y su embudo, y no se paga por promoción: van todas las que lleves. Lo que no está todavía es la liquidación de comisiones separada por promotora.
Sí, y es la diferencia entre el escaparate y tu pantalla. Fuera solo sale lo que queda por tipología y desde qué precio; los nombres, los pagos y los teléfonos no salen de dentro.
Entonces lo tuyo es el módulo de promotoras, que lleva los cobros a plazos y los avales de la Ley 38/1999. Se puede tener todo en la misma casa: dile a quien te atienda que haces las dos cosas.
La promoción se archiva y te quedas con lo que importa: los contactos, las conversaciones y las oportunidades de la gente que pasó por ahí, que es tu cartera para la siguiente.
Te la montamos con sus tipologías y sus precios, y la ves con tus viviendas en vez de con las de mentira.
O llámanos al 633 02 63 62 — contesta un humano.
La disponibilidad de la promoción que vendes, delante de todo tu equipo y sin pedirle el Excel a nadie.
Ver la disponibilidadSi lo que buscas no es un módulo estándar, sino una solución totalmente adaptada a tus procesos, hablamos. Diseñamos y desarrollamos apps web y móviles a la medida de tu negocio.